miércoles, 14 de septiembre de 2011

Encuestas de las pasadas elecciones fueron manipuladas

Periodísticamente hablando, pocas cosas resultan tan aburridas como los productos de las burocracias ministeriales, sin embargo, una reciente resolución originada en el Ministerio de Economía rompe el velo de la ilusión y nos permite ver las fabulaciones del poder.

Primero, la noticia:

Cifra, Equipos/Mori y Factum manipularon las encuestas de las últimas elecciones nacionales. Cada vez que anunciaban: “Vamos a presentar los datos de la última encuesta, terminada hace sólo dos días……”, mentían. Los datos que presentaban, no eran los resultados reales de las encuestas.

Esto se deduce de lo que afirma (crípticamente) el Dr. Juan José Goyeneche, Catedrático de Estadística de la Facultad de Ciencias Económicas y experto nombrado por el Poder Ejecutivo para asesoramiento de la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia. Pude leerse en la Resolución de dicha Comisión No. 60/011 del 14 de junio del 2011. (está en Internet).

Algunas reflexiones sobre los hechos denunciados:

El Dr.Goyeneche estudió los siguientes resultados, presentados por las encuestadoras como obtenidos de encuestas de 1.000 casos con un margen de error estadístico de +/- 3% con un nivel de confianza del 95%:

Intención de voto por el FA

%

EquiposComprobar ortografía

Factum

Cifra

Primera vuelta

Julio

44

45

44

Agosto

45

46

45

Septiembre

44

44

45

Octubre

45,5

46

46

Segunda vuelta

1ª de noviembre

50

49

49

de noviembre

50

50

sin datos

3ª de noviembre

50

50

49,7

Y concluyó que no corresponden a encuestas reales.

Si fuesen resultados de encuestas aleatorias reales, habría mucha mayor variabilidad de los resultados, o como lo dice el Dr. Goyeneche en su alambicada prosa:

“...Bajo el supuesto de independencia entre las encuestas los resultados observados son demasiado similares.” (cita textual de la Resolución no.60/011)

Lo que dice el Dr. Goyeneche es que resulta imposible que las tres encuestadoras hayan realizado 22 encuestas en forma independiente y la diferencia de los resultados siempre haya sido mínima.

El Dr. Goyeneche opina que no son encuestas, si no que son estimaciones. La hipótesis del Dr. Goyeneche es que las encuestadoras miran los resultados de la última encuesta y los de las encuestas anteriores y en base a eso hacen estimaciones, que es lo que realmente publican. Declara que no pudo tener acceso a los resultados de las encuestas en sí, ya que lo que se publicó en los diarios, no eran encuestas. .

Este procedimiento, que pueden entenderse como “promediar” los resultados de las últimas encuestas, tiene como consecuencia primera reducir la variabilidad de los resultados (y que por ejemplo, Equipos/Mori presente durante las tres encuestas de noviembre el mismo resultado de intención de voto: 50%).

Pero la segunda consecuencia es ocultar las posibles variaciones reales de la intención de voto a medida que se acercan las elecciones. Para evaluar la importancia de un hecho político en la opinión pública, se debe analizar los resultados de las encuestas antes y luego del hecho. Pero si las encuestadoras no presentan los datos de las encuestas antes y después del hecho, y por el contrario presentan estimaciones que promedian las encuestas de antes y después del hecho, no se puede establecer el impacto del evento

Así no sabemos (jamás lo sabremos) qué efecto pudo tener en la opinión pública hechos como el Caso Feldman, o algunos exabruptos del senador Lacalle.

Como se engaña a la población y se le dice que se trata de datos de encuestas cuando no lo son, los analistas concluyen engañados que los hechos políticos no tuvieron impacto en la simpatía por partidos o candidatos.

“Vox populi vox Dei” (la voz del pueblo es la voz de Dios decían los antiguos), ahora la voz del pueblo es sistemáticamente manipulada, mancillada y silenciada por Equipos, Factum y Cifra.

Veremos en un segundo artículo que el Dr. Goyeneche se aproxima a la verdad, pero no la alcanza. Y la verdad del asunto es bastante más interesante que lo revelado por el eminente y tímido catedrático. Para los amantes de las conspiraciones les doy una pista en griego: “Chremata aner!”