miércoles, 4 de enero de 2012

Decir la verdad: Marcos Gutiérrez Rodríguez

En el año 1976 el senador Zelmar Michelini y el diputado Héctor Gutiérrez Ruiz fueron asesinados en Buenos Aires por elementos vinculados a la dictadura argentina.

Fue un crimen terrible, y aún no se ha hecho justicia. Michelini y Gutiérrez Ruiz ingresaron al panteón de los héroes.

Las circunstancias de la muerte de Héctor Gutiérrez Ruiz no carece de sordidez. Se cree que la principal cause del asesinato no fue polítca, fue el robo. Esto lo declara Marcos Gutiérrez Rodríguez, hijo mayor de Gutiérrez Ruiz en un reportaje realizado por César di Candia.

Según dice el Sr. Gutiérrez Rodríguez, su padre, Gutiérrez Ruiz, estaba en posesión de lingotes de oro robados por los Tupamaros a la familia Mailhos. Como los Tupamaros tenían dificultades prácticas para vender el oro, recurrieron a los servicios del diputado, por entonces presidente de la Cámara y director del diario blanco El Debate. Gutiérrez Ruiz utilizaría el oro robado para financiar al periódico.

Los asesinos, enterados de que las víctimas tenían el oro, los asesinan y se quedan con los lingotes.

Por respeto a los muertos no nos ocuparemos de juzgar la conducta del Sr. Gutiérrez Ruiz, peor analicemos la d e su hijo, el denunciante de los hechos, Marcos Gutiérrez Rodríguez:

Gutiérrez Rodríguez, hijo de uno de los más ilustres muertos de la dictadura, no tenía necesidad de declarar la verdad de los hechos. Es un principio penal reconocido que los hijos no están obligados a declarar contra los padres. Podría haberse callado y dejar a su padre dormir tranquilo el sueño de los héroes. De haber querido, amparada por la gloria de su padre, podría haber hecho carrera política o por lo menos conseguido una sinecura del estado (los ejemplos los tenía a mano).

Veamos lo que tenía que decir al respecto el Dr. Carlos Quijano (citado por Di Candia, El País Digital, 25 de diciembre, 2004) , fundador y director del emblemático semanario Marcha, desde su exilio en México: “Los asesinaron (a Michelini y a Gutiérrez Ruiz) vilmente y ahora, después de muertos, quieren asesinarlos otros vez, cubrirlos de lodo, calumniarlos.” No queda claro si el Dr. Quijano se refiere a la versión anterior de las razones de la muerte de Gutiérrez Ruiz, u a otras, de que los mataron por estar en conversaciones con Vegh Villegas para lograr una salida negociada a la dictadura. De todas formas, el Dr. Quijano es un paradigma de la moral del uruguayo medio, prefiere la propaganda política a la verdad.

Sin embargo, por amor y respeto a la verdad, Marcos Gutiérrez Rodríguez declara cómo sucedieron realmente los hechos. Nos da a todos los uruguayos un ejemplo de coraje moral, de integridad y de honestidad. Gutiérrez Rodríguez es demasiado bueno para la mediocridad moral de los uruguayos, y muerto en un accidente hace pocos años, permanece en el olvido.

7 comentarios:

Santiago Torres Destéffanis dijo...

Tengo sólo dos objeciones. La primera, que el hijo de Gutiérrez Ruiz que formuló tales afirmaciones era Marcos, no Mario. Marcos murió hace unos años al caer de un caballo, dicho sea de paso.

La otra objeción, por así decirlo, refiere a las afirmaciones de Quijano. Dudo que se trate de Carlos Quijano, puesto que el fundador de Marcha falleció en 1984, en su exilio en México, y Marcos Gutiérrez aún no había formulado esas expresiones tan polémicas, cosa que hizo en agosto de 1997 al periodista César Di Candia en nota para "Búsqueda". O bien Carlos Quijano se refería a otra cosa, o bien quien formuló esas declaraciones fue su hijo, el Ec. José Manuel Quijano.

Por el resto, el artículo está impecable.

José Javier Galarza dijo...

Estimado Sr. Torres: He corregido el lapsus, y pongo ahora Marcos, como corresponde. La cita es de Carlos Quijano, que como usted dice, murió antes de las declaraciones públicas de Marcos. Como usted tiene razón y queda la duda de si Quijano se refería a los mismos hechos que luego denuncia Marcos, he vuelto a redactar el párrafo. Le estoy muy agradecido por sus correcciones.

José Javier Galarza dijo...

Estimado Sr. Torres: Buscando un poco más en Internet, encuentro otro párrafo de la carta de Quijano, que dice: "Descarto con asco e indignación la canallesca acusación de traidores o la denuncia de connivencias sospechosas". ¿Serían traidores por las conversaciones con Vegh, y las connivencias sospechosas se refieren al acuerdo comercial con los Tupamaros? Planteo la hipótesis.

Santiago Torres Destéffanis dijo...

Puede referirse también a que Michelini y Gutiérrez Ruiz (lo mismo que WFA) estaban en estrecho vínculo con el grupo escindido del MLN llamado "Nuevos Tiempos", que proponía abandonar la lucha armada para siempre y procurar un tránsito pacífico a la democracia, por lo que habían sido declarados "traidores" por la dirección del MLN en el exterior y condenados a muerte. Casualmente, los otros dos asesinados en esa negra jornada fueron William Whitelaw y Rosario Barredo, dos integrantes de esa escisión del MLN. O sea, dos "traidores".

Además de abrir una interrogante nunca explorada sobre quiénes realmente fueron los criminales de aquel 20 de mayo de 1976, me pregunto si Carlos Quijano no haría indirecta referencia a esa imputación de "traidores".

Eldo Lappe dijo...

Leí una vez por ahí que la verdad nunca triunfa, pero sus enemigos acaban por morir.

Dicen los que lo leyeron que Nietzche decía: "¿La Verdad? ¿Quieren la Verdad? ¿Cuánta Verdad están en condiciones de soportar?".

Imagino que Don Friederich hablaba de algo similar a lo que Usted, Javier, plantea hoy.

Tuve el dato que hoy comparte de fuente militar absolutamente confiable durante la dictadura. Era y soy un tipo serio y bastante creíble, si bien en aquél entonces trabajaba en política (lo cual puede resultar un poco contradictorio con lo que vengo de decir. No es de ahora que soy una rara avis). hacían fila para putearme cuando decidí compartir la información. Todos. Los héroeres no se tocan.

Es horrible vivir en una sociedad donde los prohombres bronceados por la Historia bizca (la de los que miran, piensan, escriben y actúan torcido) terminan siempre demostrándose poco más que simples mortales, llenos de las mismas miserias que nosotros. O más, porque aceptaron que el fin justifica los medios, ómnibus del que hace rato me bajé.

Esa es la Sociedad que tenemos y este hediondo y triste circo el sistema político que mejor la representa. Cada vez que me topo con esta certeza doy un nuevo paso a mi ostracismo auto infligido, mi retiro a la contemplación y mínima acción sólo en el pequeñísimo Universo en el que verdaderamente puedo cambiar algo.

Un abrazo medio tristón, pero un abrazo al fin.

PS: Le dejo el link de lo que escribí al respecto

http://eldo-lappe.blogspot.com/2011/05/hoy-es-20-de-mayo.html

VS dijo...

Bien por Marcos Gutiérrez Rodríguez. Es lo opuesto al repugnante cerdo de Rafael Michelini, quien lucra con la muerte de su padre para prosperar en su carrera política. Todavía cuando Pedro Bordaberry presentó en el programa Zona Urbana una grabación telefónica donde Michilini hijo le decía que no creía que Juan María Bordaberry haya intervenido en el asesinato de Zelmar.

VS dijo...

Fe de erratas: cuando escribí "Todavía cuando Pedro Bordaberry presentó (...)", quise decir "Todavía recuerdo cuando (...)".