sábado, 2 de julio de 2011

¿Antel bajará los costos de los celulares y la banda ancha?

Leo:

Antel y otras empresas estatales (de Bolivia, Cuba, Paraguay y Venezuela) se asocian para ser más competitivas ente la hegemonía de las multinacionales.

Esta es la noticia que aparece en Búsqueda del pasado jueves 30 de junio, con una foto de la Sra. Carolina Cosse, presidente de Antel.

En la nota nos explican: “Los principales objetivos que persiguen las empresas estatales son la creación de una red óptica regional para abaratar el costo de la banda ancha y la realización de compras en conjunto para obtener precios más competitivos”

Si bien en esta ocasión no lo mencionan, en declaraciones anteriores de Antel, la empresa se quejaba de la dificultad que tenían en comprar teléfonos celulares, ya que sus relativamente pequeños volúmenes de compras no le permitían obtener buenos descuentos. Así que suponemos que una de las cosas que la nueva asociación hará será la de comprar asociados nuevos teléfonos celulares.

No se precisa ser adivino para saber lo que ocurrirá a continuación:

Efectos inmediatos

Se multiplicarán las reuniones de coordinación, preferentemente cerca de Punta del Este de diciembre a marzo, y de la Isla Margarita de junio a agosto.

Saldrán populosas y frecuentes misiones comerciales tanto a Estados Unidos como a Europa.

La organización con sede en Montevideo requerirá personal ejecutivo, técnico y operativo, así como equipamiento de oficinas y oficinas. Más empleo estatal.

Cumplimiento de objetivos

La red de fibra óptica posiblemente no llegue a tenderse nunca y si se hace, los costos serán siderales.

Los teléfonos celulares comprados serán en general más caros, aunque es posible que compren algunos celulares de modelos obsoletos a un precio menor.

Control ciudadano del cumplimiento de objetivos

Seguramente se le buscará la vuelta jurídica, como formar una sociedad anónima de propiedad estatal, con lo que evitarán la participación del Tribunal de Cuentas y demás controles. Será muy difícil luego averiguar cómo y en qué se gasta.

Los enormes sobrecostos de la red óptica se esconderán dentro de diferentes incisos del presupuesto. Nunca se sabrá realmente cuánto costó el engendro (como hicieron con la Torre de Antel).

Es posible que los costos operativos del sistema también sean enormemente elevados. Posiblemente se oculten en parte con subsidios cruzados (luego explicaremos de qué se trata). Si todo esto falla, se dirá que para un mejor aprovechamiento de la infraestructura y para evitar el derroche de la competencia capitalista, todos los operadores de la región (estatales y multinacionales) estarán obligados a usar el nuevo tendido.

En realidad Antel es un gigantesco mecanismo de succión de riqueza de los pobres, ya que como no pueden comprometerse a un presupuesto fijo mensual, recurren al sistema de prepago con un precio por minuto descomunal. Esto da la oportunidad de subsidios cruzados: con el precio carísimo del minuto de celular de los pobres, se baja el precio de otros servicios (que en general usan los ricos). Por ejemplo los pobres subsidian los iphones de los ricos (con contrato mensual) e incluso pueden subsidiar los costos operativos del sistema de banda ancha. El sistema es ideal: muchos pobres que pagan muy caro los servicios.

El argumento paraguayo:

El presidente del ente paraguayo dice que van a disminuir los costos ya que las empresas nacionales “no tendrán que pagar el tránsito hasta Estados Unidos para el tráfico de datos en la región”.

Esto no es cierto, como muestra la gráfica a continuación del tráfico telefónico internacional. Los Estados Unidos tienen la mejor y más barata infraestructura, por eso son el nodo de comunicaciones mundial:



sábado, 28 de mayo de 2011

En defensa del macho de la especie

Desde la prehistoria el hombre se ha encargado de cazar la comida y defender a la mujer y a sus crías, y para esta tarea su psicología y fisiología han evolucionado desarrollando su coraje, fuerza física y pensamiento racional. Desgraciadamente, esos tres atributos hoy no son valorados por la sociedad moderna o son directamente atacados por el feminismo. El coraje, anteriormente casi sinónimo de hombría, ha sido devaluado por la militancia feminista, ¿Quién ha escuchado decir recientemente que los hombres no lloran? La psicóloga chilena Pilar Sordo, cuenta que en los recreos de las escuelas las niñas juegan a los comandos y los niños lloran en los rincones. La tecnología, creada por el raciocinio del hombre, ha hecho innecesaria la fuerza para el trabajo. El pensamiento racional está en tiempos del posmodernismo, que es en sí mismo una filosofía de la irracionalidad, en caída libre. Se valoran las emociones. Por eso, el Che Guevara, que dijo que los revolucionarios no deben perder la ternura, es el héroe del siglo. No importa que la revolución no haya creado más que pobreza y pérdida de libertad. (perdón, se me escapó un crítica racional, que a nadie le importa, lo que importan ahora son los sentimientos).

La crítica feminista dice que los hombres han convertido a la mujer en un “objeto sexual”, donde no se la valora como persona, sino solamente en su función erótica. De la misma manera, y en forma mucho más clara y unánime, el hombre es tratado por la sociedad como un “objeto que produce dinero”, y solamente por eso se lo requiere, pero no se lo valora.

Esta demanda dirigida al hombre de dinero y éxito, sumada a la desacreditación de los valores masculinos que permiten cumplirla, hacen que el hombre sienta stress y angustia. Y este stress es tan importante que es el hombre el que sufre los infartos, y el que cae en el alcoholismo. La demanda por éxito económico y la desvalorización de los atributos masculinos que permiten alcanzarlo lleva muchas veces al hombre al delito. Delitos en los que incurren muchas veces para atender las necesidades de consumo de una mujer que no trabaja y ni siquiera sale a robar. Los hombres mueren de infarto, las mujeres no, los hombres caen en el alcoholismo, las mujeres rara vez, finalmente los hombres viven mucho menos que las mujeres.

Hace poco leí una encuesta publicada en Búsqueda, si no recuerdo mal encargada por el Ministerio de Trabajo, que decía que en el Uruguay los hombres ganaban más que las mujeres. La analista, feminista sin duda, explicaba que esto se debía a que los hombres hacían más horas extras. Es decir, el hombre es el que se mata trabajando, y la mujer, si trabaja, cuando llega la hora, se va tranquila para su casa. ¿No era el principio rector a igual trabajo igual remuneración? ¿No se deduce entonces que a mayor trabajo más remuneración?

El hombre cuando viola a una mujer, lo hace a lo bestia: La toma, la tira la piso, le arranca la ropa y la viola”. Se trata de una conducta enferma y aislada, y la gran mayoría de los hombres nunca violó a nadie. Sin embargo, cuando salimos a la calle vemos algunas pocas mujeres atractivas, una gran mayoría sin ningún interés erótico y unas cuantas francamente repulsivas. Casi ninguna de estas mujeres deja de tener un hombre que satisfaga sus necesidades sexuales. Existe un santo varón que cumple asiduamente con su penoso deber marital. ¿Alguien puede creer que estos hombres cumplan sus tareas por gusto y haciendo uso de su libertad? La mayoría de los hombres son esclavos sexuales, permanentemente violados por déspotas libidinosas. Por cada mujer violada físicamente por un hombre, hay miles de hombres violados en su sensibilidad estética por una mujer.

Ahora las feministas militantes, desesperadas porque la mayoría de los hombres no les pegan a sus mujeres y no los pueden mandar a todos a la cárcel, han inventado el concepto de maltrato psicológico. Dicen que las mujeres son maltratadas por los hombres, si no físicamente, psicológicamente. Tamaño infundio es increíble, cualquiera sabe que con la capacidad verbal de las mujeres, la cantidad de maltrato psicológico por minuto que puede infringir una mujer es tanto mayor que lo que puede hacer el hombre que es como comparar una ametralladora pesada con un chumbera de aire comprimido.

Hace poco tiempo en el Uruguay una mujer prendió fuego a su marido que estaba durmiendo y que terminó muerto por sus quemaduras. La mujer estuvo pocos días presa, y alegó en su defensa, maltrato. Cómo sería el maltrato que ella está viva y él, muerto. ¿La teoría de “fuerza proporcional” no estaba vigente?

¿No han visto que las cifras de nuestra universidad muestran un 60% de público femenino? ¿Quién tendrá dentro de 10 años los mejores puestos y mayores salarios?

Prevengo a los machos que si no luchamos por nuestros derechos, dentro de poco nos quedaremos en nuestras casas, cuidando niños y lavando platos, esperando a la reina de la creación, que llegará tarde y pidiendo la cena. Todos los días, al ir al supermercado, nos pondremos unos vaqueros ajustados y le sonreiremos a la gerenta, soñando que repare en nosotros y podamos vivir una aventurilla que nos haga olvidar por un momento el tedio de nuestra diaria existencia.

Espero mensajes de apoyo a mi justa causa.

lunes, 16 de mayo de 2011

¿Es ético votar una ley anticonstitucional?

La cámara de diputados posiblemente vote la anulación de la ley de caducidad. Esta anulación, según la opinión unánime de los constitucionalistas, es anticonstitucional.

Si no me equivoco, los diputados, al asumir su banca juran cumplir con la Constitución. ¿Estarían entonces incumpliendo el juramento?

También la ley de caducidad es inconstitucional, de acuerdo al fallo de la Suprema Corte. Recuerdo una entrevista que se le hizo al Dr. Tarigo en el momento de aprobar dicha ley, donde reconoció que tenía dudas sobre la constitucionalidad de la ley, pero él entendía que hay una ética de la responsabilidad, y que como gobernantes se debía votar esa ley ya que evitaba males mayores.

Puede argumentarse que el órgano que declara inconstitucional una ley, es la Suprema Corte, y entonces los legisladores que votan una ley no son responsables por su inconstitucionalidad, ya que el órgano competente para esto no es el poder legislativo si no el judicial.

No puedo menos que recordar que el ex presidente, Juan María Bordaberry, está preso, si no me equivoco, por dos delitos: Su responsabilidad por muertes y torturas durante su gobierno y violación de la Constitución. Tengo mis dudas sobre lo primero, ya que es por todos conocidos que en los hechos las Fuerzas Armadas, autoras materiales de los crímenes, no estaban subordinadas al presidente.

En cuanto a su culpabilidad en lo segundo, la violación de la Constitución, parece bastante claro. Sin embargo, tuve oportunidad de preguntarle al presidente de la Suprema Corte de la época qué actitud había tomado ante el golpe, y su respuesta fue: Ignorarlo. Es decir, la Suprema Corte nunca se pronunció sobre la constitucionalidad de los actos de del Presidente de la República que disolvieron las cámaras e instituyeron la dictadura. Por lo tanto, ¿es culpable Bordaberry por violación de la Constitución? Si los legisladores de hoy no son responsables por votar leyes inconstitucionales, la culpabilidad de Bordaberry es dudosa.

Como verán mis estimados lectores, son más mis dudas que mis certezas. Tengo algo claro: Las respuestas no son fáciles, y la humildad en estos casos es una virtud.

Escucho sus opiniones.

domingo, 17 de abril de 2011

Gadafi y Álvarez, ¿vidas paralelas?

Vi por televisión un encendido alegato del diputado Luis Puig a favor de la derogación de la ley de caducidad. Explicó que su lucha era por la verdad, la justicia y nunca más dictadura. Según su argumentación, la mejor manera de asegurar de que de ahora en adelante los gobernantes respeten la Constitución es que tengan la seguridad de que su violación será siempre penalmente castigada. Por lo tanto, el permitir castigar a los dictadores de ayer, disuadirá a los posibles dictadores del mañana.

No se puede negar que uno de los elementos disuasorios de una conducta criminal es la certeza de la pena. Por lo tanto, su argumento es muy atendible, y defiende valores muy importantes para nuestra sociedad.

Plutarco, historiador romano, escribió un libro que llamó “Vidas Paralelas”, donde compara las biografías de parejas de personajes, uno griego y otro romano, y muestra sus similitudes. Por eso, al pensar en nuestro último dictador, el general Álvarez, se me ocurrió compararlo con el libio Gadafi.

En Libia el dictador Gadafi intenta mantenerse en un poder mediante la fuerza militar, y ataca a la oposición, que si bien armada, cuenta con armamento mucho menos poderoso. La OTAN apoya a la oposición y bombardea a las fuerzas de Gadafi. Indudablemente el más elemental sentido de la justicia indica que Gadafi debería ser juzgado y castigado por sus crímenes (¡Justicia y Castigo!), pero en la práctica esto significaría la continuación de la matanza. Los diplomáticos de los países de la OTAN, con aparente buen sentido, intentan parar las muertes y negociar con el dictador para que abandone Libia y le ofrecen refugio en algún país de clima agradable, donde pueda disfrutar libremente de su fortuna mal habida. Saben muy bien que si van a Gadafi ofreciéndole la cárcel o la horca, este difícilmente aceptará el trato.

En el Uruguay, a fines de la presidencia del General Alvarez, el gobierno militar se veía muy debilitado. Su derrota política en el plebiscito de 1980 les demostró que no contaban con el apoyo de la mayoría de la población; posteriormente, en 1984, luego de haber asegurado Álvarez por televisión que tal cosa no pasaría, el gobierno se vio obligado a devaluar, en medio de una crisis económica que aumentó su descrédito. En esas circunstancias, se realizó el “Pacto del Club Naval” entre los militares y civiles desarmados del Partido Colorado, la Unión Cívica y el Frente Amplio (los blancos se negaron a participar). Como consecuencia de este pacto, los militares entregaron pacíficamente el poder, y no hubo de lamentar ningún hecho de violencia.

Nunca se aclaró si el pacto tenía una cláusula secreta de amnistía para los militares, pero dado que los civiles demócratas que negociaron no tenían ejércitos ni armas, pensamos que tuvieron que utilizar sus dotes retóricas y negociadoras. Dudo que el general Álvarez hubiese aceptado una propuesta del tipo: Usted deja del Palacio de Gobierno, y se va derechito a la cárcel.

Como vemos, la salida de la dictadura de Álvarez, se hace con parámetros similares a los que se buscan para la salida de Gadafi, pero en Uruguay no teníamos en ese momento a las tropas de la Otan bombardeando al cuartel de Blandengues.

Me gustaría preguntarle al diputado Luis Puig por qué durante las conversaciones del Club Naval no se paró en la vereda de enfrente con una pancarta de “Juicio y Castigo”. A lo mejor la sugerencia es injusta, pues en ese momento el diputado pudo haber estado preso, exilado o temiendo por su vida. Justamente por eso es que se pactó lo que se pactó. ¿Me entiende diputado? Todos queremos justicia, pero más quisimos vivir.

sábado, 2 de abril de 2011

Un paseo por el infierno

Mis amigos saben que generalmente permanezco recluido en mi palacete de El Prado, atendido por valet, mucama y cocinera y mantenido por los suculentos dividendos que me envía regularmente mi banco privado en Suiza. Paso mis días dedicado al Pommery, al whisky de Skye y a la lectura de las obras completas de Sócrates (en griego).

Días pasados, un poco aburrido en mi espléndido aislamiento, decidí caminar por el Centro de Montevideo y me encontré con una amiga de infancia que trabaja en la justicia penal. Pocos días después me encontré con otro amigo del liceo, que casualmente está vinculado al mismo tema.

Ambos me describieron un panorama, alejado de las estadísticas, pero cercano a la experiencia directa y con la evidencia de innumerables anécdotas.

Cuento algunas para que mis amables lectores comprendan de qué viene el asunto:

· Un policía encargado de vigilar la puerta que va del celdario al patio de recreo: a cada preso que desea salir al patio, le cobra veinte pesos.

· Un prisionero, en la sección de máxima seguridad, mata a otro con un una pistola de alto poder. ¿Cómo la obtuvo? (este hecho tuvo difusión en prensa).

· Los presos que no terminaron la escuela, pueden asistir a clase en la misma cárcel. A veces los alumnos toman el cuaderno y el lápiz, y esperan todo el día que la guardia les abra la puerta para asistir a clase. La puerta no se abre.

· Los policías de guardia liberan transitoriamente a los presos para que salgan a robar y compartir el botín. Un preso denuncia esto al Comisionado Parlamentario para el Sistema Penitenciario. A éste le cuesta creer en la denuncia, entonces el preso le exhibe como prueba del contubernio un uniforme completo de policía que la guardia le entrega para que robe disfrazado de colega. El Comisionado tiene dificultades para que un juez le reciba la denuncia.

· Se ordena una requisa en la cárcel, aparece gran cantidad de “cortes” (cuchillos caseros). Al tiempo se hace una requisa de los guardias de la cárcel, aparece una gran cantidad de “cortes”. ¿Cómo entran los “cortes” a la cárcel? Ahora lo sabe.

· Un porcentaje muy importante de los presos jamás han visto a sus defensores de oficio. ¿Qué dicen los defensores de oficio? Que van a las cárceles, piden para ver a sus defendidos, y la guardia se niega a presentarlos con el argumento de que el preso no desea ver a su defensor.

· Si va preso una persona de relativa fortuna, pagará a las autoridades para ser enviado a las “´cárceles de ricos”, como es la jefatura de Montevideo o algunas “chacras cárcel”.

· Si el preso no es rico, pero desea vivir en la cárcel relativamente tranquilo, deberá pagar al mandamás, otro preso, una mensualidad de diez o doce mil pesos. Este dinero lo pagará la familia del protegido, y lo obtendrá robando.

En definitiva, lo que tenemos es una descripción de un sistema simbiótico, estable y autoperpetuante: Los policías y los presos, ambos viven del delito.

Homo homini lupus.

Plauto

(el hombre es un lobo para el hombre)

viernes, 18 de marzo de 2011

Olesker a Educación

Todos los días leo un nuevo horror sobre el panorama de nuestra educación pública: Nuestros liceales desconocen el idioma español y la aritmética, los escolares no llegan a los doscientos días de clase por año y las escuelas se derrumban. Las autoridades de la enseñanza en vez de comprometerse a mejorar la calidad pretenden que nos comparemos con los que aún son peores que nosotros; para que los alumnos pasen de grado dejarán de controlar las inasistencias y bajarán el nivel de las pruebas (lo de bajar el nivel no lo dijeron claramente, pero se desprende claramente del contexto).

Los hijos de los más pobres, quedarán excluidos de la sociedad educada. La única manera de llegar a ser rico será la de haber nacido de padre rico o ser un delincuente (que no es lo mismo, contra lo que opina cierta izquierda paleolítica). Este no es el Uruguay que queremos, no lo quiere ni la izquierda, ni el centro, ni la derecha ni nadie. Sin embargo, la dinámica del sistema educativo es tan inexorable como un tsunami e igualmente imparable.

El Ministro de Salud Pública, se vio ante un problema similar: Los hospitales públicos eran una calamidad y el cambio parecía imposible. Tuvo el coraje intelectual de ver lo que otros no había visto antes: El cambio no parecía imposible, era imposible. Entonces recurrió al sistema mutual, que si bien tenía grandes fallas funcionaba incomparablemente mejor que Salud Pública. Sacó a todos los uruguayos que pudo de Salud Pública y les pagó la cuota mutual. En forma inmediata mejoró el nivel de la asistencia de la población más pobre. Es cierto que la asistencia de las clases medias que ya estaban en las mutualistas decayó en calidad ante la gran afluencia del nuevos socios, pero supongo que para algo tenemos un gobierno de izquierda. Olesker que conoce muy bien la dinámica del sistema tuvo la previsión de hacerse socio de MP. Tenemos un gobierno de izquierda pero no de tontos.

Lo mismo tiene que hacer Olesker cuando Mujica lo nombre Zar de la Educación Pública (no ministro de Educación y Cultura, que no tiene ningún poder). Deberá pagarles a los chicos de escuela y liceo la cuota de los colegios privados. Inmediatamente tendrán acceso a una educación mucho mejor. Los maestros y profesores de la educación pública podrán enseñar en el sector privado o poner sus propios institutos.

¿Por qué lo que el país hizo para los adultos no lo puede hacer para los niños y los jóvenes?

miércoles, 9 de marzo de 2011

Contra la partidización

Los señores diputados se dividen en dos grupos claramente diferenciados: Los totalmente ignorantes y los ignorantes de casi todo. A los ignorantes de casi todo los llamamos personas educadas (sin ninguna ironía). Cuando se trata algún tema en cámara, si por casualidad algún legislador conoce del asunto, hablará, y luego hablarán los que creen que saben, y finalmente los que hablan por hablar (flatus vocis). Terminados los discursos, los legisladores votan según le han indicado en su bancada. De esta manera mediante las bancadas de partido se organiza el trabajo legislativo. Es evidente que si se pretendiese que todos los legisladores estuviesen enterados de lo que votan, el parlamento no podría funcionar.

Desgraciadamente, fuera del parlamento, mucha gente se comporta de la misma manera: ante cualquier tema, averigua si el que expone una opinión es de su partido o del contrario. Si lo primero, aprueba, si lo segundo, se opone. Así tienen opinión sin molestarse en pensar, ni siquiera en escuchar.

Sin embargo, los liderazgos políticos no son agrupables por partido, ya que no tienen mayores puntos de contacto ideológico ni de carácter Sanguineti con Batlle o Vázquez con Mujica, ni Lacalle con Larrañaga.

Si atendemos a la estructura del pensamiento, la weltanschauung (visión del mundo), familia ideológica, y estructura psíquica, son fácilmente perceptibles las siguientes afinidades:

Sanguineti – Vázquez. En lo ideológico, ambos son batllistas (de Batlle y Ordóñez) casi puros. Crearon fuertes liderazgos, personalistas, y no admiten discusiones ni que nadie les haga sombra. Si alguien del entorno desafía su liderazgo, es inmediatamente expulsado y tirado a los perros. Por el contrario, la persona que le es fiel, por más pilla que sea, siempre estará protegida. Ambos con elegancia han llenado sus bolsillos gracias al poder del cargo, con relativa prescindencia de normas éticas. Como padres, se han preocupado por sus hijos.

Lacalle. Es un liberal pero desgraciadamente su conciencia de clase es más poderosa que su inteligencia. Como señor, comprende que tiene que cumplir ciertas normas éticas, pero su señora no está muy de acuerdo. Y su señora es perseverante. Perdió las últimas elecciones contra Mujica, derrota que planificó con cuidado y plan que cumplió con tenacidad.

Batlle y Mujica. Está de moda hablar mal de Batlle, con Mujica no es necesario, el que habla mal es él. Pero Batlle pasó treinta años perdiendo elecciones y trabajando como un animal para la próxima. Mujica se dedicó a la política por la vía no eleccionaria, y también le fue horrible. Finalmente llegaron. Batlle tuvo la mala suerte del contagio de la Argentina, primero de la aftosa y luego de la crisis. Mujica tuvo buena suerte. Ambos son austeros en lo personal, honestos y rodeados de pillos. La función en la vida de Batlle fue la de terminar con el batllismo (no lo logró), mientras que Mujica siente que está para hacer un país que mire al futuro (no sabemos el final aún).

En definitiva, si usted por ser blanco o colorado está en contra de Mujica, no está entendiendo dónde se juega el partido. Si Mujica fracasa, volverá el batllismo trasnochado de Vázquez. Lo único que nos podrá salvar será un TLC con el imperio.