domingo, 6 de febrero de 2011

Tres propuestas educativas

Ya estamos todos de acuerdo en que la educación precisa cambios inmediatos y profundos. ¿Pero, qué cambios?

Estas son mis propuestas:

a) No educar en valores. Hace poco la viceministra de cultura, comentando los magros resultados de los alumnos liceales uruguayos en la evaluación por los exámenes Pisa, dijo que si bien los resultados en matemáticas e idioma español pudieran ser pobres, hay que tener en cuenta que en el Uruguay también se educa en valores, como el de la solidaridad. La ingeniera Simón, que es realmente inteligente, dijo una soberana estupidez. Puede que se eduque en valores, pero los resultados si se pudiesen medir, serían peor que los de matemáticas e idioma español. No puede decirse solidaria una sociedad como la uruguaya que sistemáticamente abusa de los más pobres, por ejemplo, dándoles una pésima educación. El gremio de omnibuseros que habitualmente declara un paro sorpresivo y deja a la gente esperando en la parada, ¿es otro ejemplo de solidaridad uruguaya? La verdadera educación en valores no se hace mediante declaraciones de intención, sino con el ejemplo. ¿Qué enseña mejor a ser puntuales, una conferencia sobre el tema o que el profesor siempre llegue en hora? En definitiva, los valores se enseñan con el ejemplo, y las clases deben ser de matemáticas e idioma español.

b) Mercantilizar la educación. La educación es el camino para la ascensión social. ¿Ahora bien, alguien cree que las clases altas son más espirituales o más sensibles que los pobres? No, tienen más plata. Entonces la ascensión social no se da estudiando materias que desarrollen los valores espirituales, se da con materias que aumenten la capacidad de conseguir mejores empleos. El presidente tiene razón, se le debe dar a los jóvenes educación que le resulte útil para trabajar. Luego, el que quiere lee a Herrera Reissig, y el que no mira televisión.

c) Perder la identidad nacional. Georgia es una ex república soviética donde se habla georgiano y ruso. Pero ahora que ya no pertenecen más a la Unión Soviética y decidieron que el segundo idioma, luego del georgiano, sea el inglés. Como les falta maestras de inglés las traen de Australia, Inglaterra y los Estados Unidos. Como no les pueden pagar mucho, las alojan en casas de familia. Como las maestras entienden la utilidad de su aporte, sacrifican sus ingresos y van. ¿Han intentado hablar inglés con un producto de la educación pública uruguaya? Parece que parte de la identidad nacional es la mediocridad y la grisura, es una parte que bien haríamos en perder. ¿No habrá un libro suizo de física liceal mejor que los libros nuestros? ¿Por qué no la traducimos? ¿Acaso la física no es igual en Suiza que en Uruguay?

viernes, 31 de diciembre de 2010

Los derechos humanos son un invento de los comunistas

¿No está de acuerdo con el título del artículo? Pues coincide con la verdad histórica: En 1948 en las Naciones Unidas se discutió la “Declaración Universal de Derechos del Hombre” y esta declaración es el fruto de la negociación de las potencias occidentales con la Unión Soviética; esta última logró introducir su punto de vista en la misma, tornó la declaración en un papel de dudosa utilidad y luego se abstuvo de votarla (junto con la Sudáfrica del Apartheid y algunos estados árabes esclavistas).

La declaración se nutre de dos fuentes antitéticas:

a) La tradición liberal de las democracias occidentales, donde los derechos del individuo lo protegen de la arbitrariedad del poder, garantizando entre otros, el derecho a la libertad de opinión y expresión, a la igualdad ante la ley, a la presunción de inocencia y a la propiedad. El derecho de propiedad se considera básico para la libertad de individuo, posiblemente junto con la libertad de trabajo, ya que si un hombre no puede disponer de sus propios ingresos, verá el resto de sus libertades amenazadas.

b) La crítica de Marx a la teoría anterior, ya que para Marx los derechos del individuo son “los derechos del hombre egoísta, separado de sus congéneres y de su comunidad”. Por lo tanto, explica Marx, estos derechos sirven únicamente para proteger el egoísmo y la desigual distribución de la propiedad, para mejor oprimir a los pobres. En contraposición a los derechos individuales la Unión Soviética y sus satélites proponen los llamados “derechos sociales” como ser salud, bienestar, alimentación, vestido, etc.

Al quedar en la declaración en el mismo nivel los derechos del individuo que lo protegen del arbitrario poder del estado y los derechos sociales que se consideran responsabilidad del estado, las oposiciones de derechos quedan en la práctica resueltas por la posición de la parte más fuerte, el estado, que ignora los derechos del individuo.

Por ejemplo: Un ciudadano desea criticar la política económica (libertad de expresión) pero se entiende que esta crítica entorpece la ejecución de medidas imprescindibles para garantizar el bienestar de la población, como hay oposición de derechos, el estado prohíbe que el ciudadano critique.

La izquierda uruguaya, antes del golpe de estado, se afiliaba a la teoría de que los derechos individuales eran derechos burgueses sin otra finalidad que la de oprimir al pueblo.

Los sectores violentos de la izquierda no dudaron en avasallar los derechos de terceros para lograr sus objetivos de liberación de los oprimidos. Podría argumentarse que algunos actos fueron de “justicia revolucionaria”, como el asesinato o ajusticiamiento, según se lo quiera ver, de presuntos torturadores. Pero el encarcelamiento en situaciones infrahumanas de personas sin más objeto que el de tenerlos como “bienes de canje” con el estado, fue una clara violación de los derechos más elementales de estas personas.

Como todos sabemos la dictadura uruguaya no consideró a todas las personas iguales ante la ley, encarceló sin juicio justo, aplicó penas terribles y degradantes, torturó y mató a muchas personas de izquierda que hasta el momento creían que los derechos de los individuos servían sólo para sojuzgar a los pobres.

Dada la experiencia anterior, ahora la izquierda (no toda) reconsidera su histórico desdén por los derechos del individuo y los reivindica. Quiere justicia y castigo (supongo que sólo cuando la justicia lo amerite) para los que en el pasado, violaron sus derechos individuales.

Esto es legítimo, pero no deja de ser una aplicación particular de la declaración, ya que se trata de un reclamo contra personas que ya no detentan el poder de estado. El poder del estado lo detenta hoy la izquierda. ¿Mantendrá la izquierda igualmente su interés en los derechos individuales que puedan oponerse hoy al poder del estado? ¿La izquierda en el gobierno se autolimitará si es necesario para respetar los derechos individuales de todos los ciudadanos?

Se escuchan opiniones.

domingo, 5 de diciembre de 2010

¿Qué hacer con los pobres?

Cuando salga a caminar por su barrio, aun si vive en Punta Carretas, Pocitos o Carrasco, seguramente verá algún pobre, pues los hay por todas partes. Escúpalo. Patéelo hasta que caiga, y una vez caído, patéelo en los riñones . Si es un niño de altura conveniente, méelo.

Cuando le pregunte por qué, dígale que no se confunda con la cháchara de derechos humanos, solidaridad e inclusión social, todas patrañas. Que ya es hora de que se vaya dando cuenta de la manera que tratamos a los pobres en Uruguay”.

Los gremios, aliados de la burocracia, han erigido una formidable muralla para impedir que los pobres les hagan la competencia. Entre el BPS, la DGI y el Ministerio de Trabajo, es casi imposible que un pobre acceda a una changuita de pintarle un cuarto a un vecino o suplantar a un jardinero y cortar el pasto. Nadie quiere emplearlo, porque sabe que si lo hace, el BPS y la DGI lo perseguirán; terminado el trabajo, nunca podrá dormir tranquilo esperando un reclamo ante el Ministerio de Trabajo.

En consecuencia, lo único que el superior gobierno le permite hacer al pobre, es revolver entre la basura, incomodar a los automovilistas como acomodador de autos o recibir limosnas de algún plan del MIDES. Tiene libertad de trabajo, mientras no pretenda trabajar dignamente y sentirse útil.

Si un pobre tiene una hija de 16 años que queda embarazada, no se animará a hacerle un aborto porque -al ser clandestinos- son inseguros y caros. Aunque conozca un matrimonio de vecinos, buena gente, que estarían felices de adoptar al niño, no puede dárselo porque necesariamente debe enviarlo a la burocracia del INAU, donde lo tendrán dos años institucionalizado antes de entregarlo a una familia, ¿Qué abuelo quiere quiere que su nieto sea criado por empleados públicos?

Si el pobre hace un esfuerzo y manda a su hijo al Liceo, la mitad de las veces no tendrá clases, las clases que tenga serán malas y nadie se ocupará de que aprenda. Podrá terminar el Liceo, pero no comprenderá lo que lee, no podrá expresarse correctamente por escrito y no sabrá hacer las cuentas sencillas que se precisan en la vida diaria (si no me creen infórmese porque de esto hay múltiples reportes, evaluaciones y testimonios). En resumen, cuando termine el liceo no podrá aspirar a otro trabajo que las changas que quería hacer su padre.

Mientras estudia y si tiene algún trabajito, deberá tener mucho cuidado que no le roben el celular o los championes, porque la inseguridad de la que los ricos se quejan tanto, es mucho mayor para los pobres. ¿O alguien vio alguna vez la casilla de un pobre con seguridad privada en la puerta?

Supongamos que por esos milagros el hijo del pobre logra entrar en la Universidad de la República, cosa que no es nada fácil (los censos universitarios muestran que casi no hay estudiantes provenientes de hogares pobres). Hay Facultades mejores que otras, pero lo más probable será que no le enseñen a pensar por sí mismo y a tener independencia de criterio, porque si se lo permitiesen, se daría cuentan que en la Universidad lo engañan más que en el liceo.

Probablemente la mayor parte de los autores que lea sean marxistas, post marxistas o neo marxistas. Y eso le será tan útil al hijo del pobre como especializarse en la teología de Santo Tomás de Aquino. Carlos Marx, como Santo Tomás de Aquino, no tienen interés más que para los estudiosos de la historia de la filosofía, especialidad que no tiene una gran demanda laboral. Tal vez el pobre no sepa mucho de Carlos Marx, así que, mientras lo patea, puede explicarle: Carlos Marx decía que llegaría un momento en que los sindicalistas gobernarían a los países, y entonces se viviría el comunismo, o sea que todos compartirían los bienes. Si mira la televisión, ya se habrá enterado que los sindicalistas gobiernan al Uruguay. ¿Qué lo tocó a los pobres como vos del reparto? Nada. ¿Entendiste entonces para lo que sirve Carlos Marx?"

Así que, si el hijo del pobre termina la Universidad, sabrá de Carlos Marx, y le servirá tanto como si supiese de Santo Tomás. Mientras tanto los hijos de los ricos, que van a universidades con programas más razonables, aprenderán cosas más útiles. Así que los hijos de los ricos conseguirán buenos empleos y su hijo no. Tanto esfuerzo para nada.

Aclárele para que no se desanime:

"Llegará el día que terminará tanta injusticia y sufrimiento: finalmente usted se morirá. Irá a parar al Cementerio del Norte, a la zona de los pobres, donde sus huesos asomarán de los cajones con tapas podridas. Si queda un poco de carne, vendrá un perro a roerlos, y no le preguntará si usted votó a los blancos, colorados o al frente, al perro no le importará.

Si existe el alma, cosa dudosa dado lo que mienten los curas, usted se acordará de aquél señor que lo escupió y lo pateó y le tendrá cierto cariño, fue el único que no le mintió. "

Esta nueva versión fue realizada en base a las correcciones estilísticas del Sr. Eldo Lappe. Las mejoras se deben él, lo que sigue mal, a que soy muy cabeza dura.


domingo, 21 de noviembre de 2010

Relaciones Uruguay - Estados Unidos

(como ya se ha hecho público por Wikileaks, no nos vemos impedidos de revelar que Mr. Q. es asesor del Departamento de Estado del gobierno de los Estados Unidos)

Luego del anuncio del nuevo programa para el 2011 : “Una bandera yanqui por niño” (ver noticia en http://diegopalma.wordpress.com), donde a cada niño uruguayo se le entregará una bandera norteamericana, creemos que las relaciones Uruguay-USA se intensificarán en calidad y cualidad en forma espectacular.

Interesados en cómo se ven estas relaciones desde uno de los más importantes centros de formación de opinión de los Estados Unidos, entrevistamos a Mr. Q, de la Rand Corporation. El señor Q. nos pidió que no pusiésemos su nombre dado que habla en forma extraoficial, pero le aseguramos a nuestros lectores de que se trata de una opinión autorizada de uno de los más importantes “policymakers” para América Latina de la Rand Corporation).

(La Rand Corporation es uno de los más importantes think tanks de los Estados Unidos y es financiado por el gobierno de ese país conjuntamente con importantes industrias. Se dedica a hacer recomendaciones estratégicas de gobierno, fundamentalmente en temas de seguridad y relaciones internacionales. Cuanta con más de 1.600 funcionarios entre sus dos sedes de California y Washington).


JJ Galarza: ¿Cómo piensa que ha evolucionado recientemente el relacionamiento entre el Uruguay y los Estados Unidos?

Mr. Q: Tuvimos una importante avance con la iniciativa del gobierno del Dr. Vázquez para realizar un acuerdo de libre comercio entre los dos países. Este acuerdo finalmente no pudo culminar, pienso que fundamentalmente porque se trataba de una iniciativa de elites pero la opinión pública uruguaya todavía no estaba preparada.

JJ Galarza: ¿Y no vieron con preocupación la asunción a la presidencia de Mujica, un ex guerrillero antiimperialista?

Mr.Q. Los temores que existieron fueron disipados por la amable relación que se estableció entre el Sr. Mujica,en ese momento ministro de ganadería, y el presidente Bush. Sin embargo, en la Rand algunos analistas ven con cierta preocupación el anticonsumismo del presidente Mujica.

JJ Galarza: ¿El gobierno de los EEUU ve como una amenaza el anticonsumismo de nuestro presidente?

Mr. Q. Uno de los intelectuales y filósofos norteamericanos más respetados y queridos fue Henry David Thoreau, que mantenía una postura trascendentalista, anticonsumista y proponía llevar una vida sencilla en comunión con la naturaleza tal como piensa el Sr. Mujica. Así que respetamos su postura, pero creemos que a nivel de todo un país no es una postura de desarrollo y de mejora de las condiciones de vida de la población en general.

JJ Galarza: ¿Y dónde ve las posibilidades de mejora de las relaciones binacionales?

Mr. Q: En la nueva postura educativa y sindical del Uruguay.

JJ Galarza: Me sorprende, ¿podría extenderse en su respuesta?

Mr.Q: En la educación primaria el Plan Ceibal fue revolucionario en la concepción de la democratización del acceso a la información, pero desde el punto de vista del espíritu de la nación, la iniciativa de “Una bandera yanqui por niño”, que establece que a cada niño de edad escolar se le regalará una bandera norteamericana es una iniciativa maravillosa, y que las autoridades de enseñanza primaria hayan aceptado distribuirlas habría resultado impensable sólo cinco años atrás.

La educación universitaria está un poco más atrasada en su evolución ideológica, pero que su rector, el Dr. Arocena haya declarado que las FARC colombianas no eran cuidadosas de los derechos humanos de sus prisioneros constituye un paso muy auspicioso. Es posible que de seguir así, en veinte o treinta años la Universidad de la República pueda estar formando profesionales con alguna utilidad social.

JJ Galarza: Los uruguayos estamos asolados por una serie de huelgas, ¿dónde ve usted una mejora en los sindicatos?

Mr. Q. El movimiento sindical uruguayo tradicionalmente se fijó una estrategia de acumulación de fuerzas con los estudiantes y los políticos de izquierda para alcanzar el poder. Esto ya lo lograron, por lo que ahora están abocados a lograr mejoras en la situación material de sus agremiados: quieren más dinero.

Mi héroe personal es el líder sindical de la bebida, Richard Read. El gobierno de los Estados Unidos deposita toda su confianza en una persona que se llama Richard Read, usa Rolex y anda en una 4x4. Con gente como Read nada podemos temer, y la prueba está que si bien usa una retórica algo incendiaria, en media hora arregló con los empresarios. A las pruebas me remito, confiamos en él.

A la larga, si los trabajadores uruguayos quieren ganar más dinero, se harán capitalistas. El capitalismo tendrá muchas desventajas, pero no existe mejor sistema que el capitalismo para hacer dinero.

JJ Galarza: ¿Y cómo ve al pueblo uruguayo, a Doña María y a Don José?

Me recuerda la caída del régimen prosoviético de Berlín oriental. ¿Cómo cayó el muro, quién lo hizo caer? No fueron las tropas de la OTAN, ni los estudiantes, ni los intelectuales, fueron las amas de casa de Alemania oriental desesperadas por ir a las tiendas occidentales a comprar las ofertas que veían por televisión.

Si vemos lo que pasó en Uruguay en los shoppings durante el fin de semana pasado, con la gente entusiasmada con los descuentos que se compró todo gracias a las tarjetas de crédito, no tengo ninguna duda: El pueblo uruguayo ha optado por el capitalismo. Si tienen dudas, ¿por qué no lo plebiscitan?

viernes, 12 de noviembre de 2010

Uruguay hacia el futuro

Si de algo podemos estar seguros es que el futuro llegará. Acá presento algunas ideas hacia un futuro deseable:


Sociedad

Voto voluntario.

El ciudadano puede votar si lo desea, no se lo debe obligar si no lo desea. El voto obligatorio fue defendido por los partidos tradicionales debido a que se creía que el votante de izquierda era más educado y participativo en política, mientras que el votante de los partidos tradicionales era más apático, o según la sensibilidad griega, un imbécil político. Por lo tanto para que los blancos y colorados se mantuvieran en el poder, era necesario que los imbéciles votaran. Ahora que los imbéciles están bastante repartidos en todo el espectro político, el voto obligatorio no tiene sentido. Si un médico nos dice: “Si quiere yo lo opero, pero mire que de cirugía no sé nada”. Es prudente no operarse con ese galeno. Entonces si un ciudadano dice: “Mire que yo de política ni entiendo ni me interesa.” ¿Porqué obligarlo a elegir a nuestros gobernantes?


Matrimonio
El matrimonio es una institución religiosa: los católicos sólo admiten el monogámico y niegan el divorcio, los protestantes admiten el divorcio, los musulmanes permiten la poligamia y el divorcio, etc. Debe haber total libertad religiosa, pero el matrimonio no es tema de la sociedad civil.

El estado permitirá uniones civiles y asegurará la mayor libertad contractual a los socios, que podrán ser heterosexuales, homosexuales o transexuales. La uniones podrán ser entre dos personas, tres o varias. Si las personas no desean hacer un contrato, están en libertad de negarse y en ese caso no tienen obligaciones mutuas particulares. El concubinato no genera derechos.


Igualdad de género.

La igualdad de género ante la ley será total. El estado no podrá otorgar premios a la literatura femenina. Las cuotas por género en el parlamento estarán prohibidas. Los heterosexuales podrán ejercer su derecho al trabajo, optando si lo desean, por ser modistas o peluqueros.


Drogas.

El uso de drogas es una decisión personal. Estará permitido su consumo y comercialización. No sólo es de justicia, sino que se reducirá la criminalidad vinculada al narcotráfico. Se puede comenzar por legalizar totalmente la marihuana, como alternativa menos peligrosa a la pasta base, y legalizar la pasta base, para reducir su atractivo comercial y por lo tanto hacer menos agresiva la oferta.


Aborto.

El aborto es un derecho de la mujer. Será legal y realizado por las instituciones médicas. Se darán facilidades para que mujeres que deseen abortar y vivan en otros países donde el aborto no sea legal, puedan venir a abortar al nuestro. Esto se llama caridad y defensa de los derechos humanos.

Educación

Exportación de profesionales.

No es malo que los profesionales uruguayos se formen acá y luego se vayan a trabajar a otro país, es muy bueno y se debe impulsar. Se les debe dar las más amplias facilidades para que se mantengan vinculados al país. Luego podrán volver y utilizar acá lo aprendido afuera, o tal vez mejor crear empresas binacionales. Las tecnologías de la información permiten que profesionales de alta especialización brinden asesoramiento virtual desde Uruguay a otro país.

Integración educativa universitaria.

Las Universidades de Uruguay no pueden ser excelentes en todo. Se buscará la complementación educativa con Universidades extranjeras. La tecnología permite aulas virtuales. Se reconocerán y validarán títulos de Universidades acreditas que otorguen diplomas por cursos por Internet.

Abolición de la educación pública y gratuita (escuela, liceo, técnica y universitaria).

La educación nunca fue gratuita, fue de pago indirecto. Es cada vez menos pública, ya que la matrícula de los institutos privados aumenta incesantemente. La Universidad de la República fracasa en el objetivo de promover socialmente a los sectores menos favorecidos. Dejemos de una buena vez las soluciones que pudieron ser buenas para el siglo XIX pero hoy son obsoletas. Privaticemos todas las escuelas e instituciones de educación pública, y demos a sus docentes y funcionarios la oportunidad de ser los propietarios de los institutos. El gobierno repartirá cupones educativos a cada familia, los que podrán utilizar para pagar la institución que prefieran. Algo similar a lo que han hecho con los sistemas de salud. Para la Universidad, generosos becas a quienes quieran estudiar y no tenga dinero para la matrícula.


Viajes educativos.
Habrá un amplio programa de becas para viajes de educación política. Es muy importante que las personas conozcan de primera mano el funcionamiento real de las instituciones que deseen implantar en nuestro país. Así a los comunistas se los becará para que vivan unos meses en Corea del Norte o Cuba (si sigue siendo comunista), los partidarios del Socialismo del Siglo XXI irán a Venezuela. Los demócratas liberales a Dinamarca o Suiza mientras que los militaristas visitarán a la dictadura militar que esté de moda.

viernes, 15 de octubre de 2010

El fin de la dictadura: una visión desde la oligarquía

Este artículo no pretende ser una visión equilibrada de los sectores políticos y sociales que influyeron en el fin de la dictadura militar.  Dejo eso a los historiadores serios.  Sin embargo, como hay historiadores de los otros que están difundiendo una versión igualmente desequilibrada donde los únicos héroes son los integrantes de la izquierda y particularmente del Partido Comunista, creo conveniente escribir desde la visión de la oligarquía.  Lo que relato es cierto, aunque reconozco que para escribir toda la verdad alguien tendrá que ocuparse también del ciudadano de a pie, que con pequeños gestos de resistencia y dignidad también colaboró en librarnos del oprobio. 

En febrero de 1973 la democracia uruguaya no tenía muchos defensores, era despreciada por la izquierda, que la llamaba democracia burguesa, y la acusaba de servir a los intereses de las clases privilegiadas, mientra que la derecha la acusaba de ser demasiado débil con la subversión de izquierda y además de que algunos parlamentarios eran cómplices de la guerrilla. (1).   Por otra parte, en la práctica, defender la democracia implicaba defender al presidente electo, Bordaberry, de cuyas propias credenciales democráticas se dudaba con razón.

Cuando se da el “golpe técnico” en febrero la resistencia es débil, y cuando llega  la disolución de las cámaras  el hecho es considerado por muchos como un desenlace previsible. 

¿Los militares golpistas dieron el golpe para proteger a la oligarquía, cuyos intereses según la teoría marxista  defendían? Esa tesis no la creyó ni la mayoría de la izquierda ni del movimiento sindical, ya que confundidos por los comunicados 4 y 7, algunos creyeron que los militares comenzaban una revolución del tipo  peruanista de izquierda, y estaban dispuestos a apoyar el golpe.  Debe recordarse que había dos generales cercanos a la izquierda: uno por todos conocido, Líber Seregni,  y el otro por todos negado, Gregorio Alvarez (2) . 

Finalmente se estabiliza la situación, y quedó claro que el ala peruanista no triunfaría, y que los los militares no defenderían otros intereses que los propios.  Los tupamaros que habían luchado contra la democracia, no contra la dictadura, cuando llegó esta última ya estaban militarmente derrotados, diezmando y sus líderes en la cárcel.  La dictadura comienza una represión  contra los liderazgos políticos, y especialmente contra los líderes y militantes de izquierda pero también contra los líderes opositores blancos (Ferreira Aldunate) y colorados (Batlle).  La mayoría deben huir al exilio, como Ferreira Aldunate,  o son llevados  a la cárcel, como Batlle. 

La oligarquía debe y quiere buscar un canal de comunicación con el poder de facto. Si no lo hiciese, dejaría de ser lo que es.  Es exactamente lo mismo que hoy está haciendo con el gobierno del Frente Amplio, sólo que hoy es una oligarquía reducida y débil, como ya lo expliqué en un artículo reciente. 

También los militares saben que precisan de esa vía de comunicación, pues no pueden gobernar solos. Para lograrla, buscan integrar a su gobierno a algunos miembros civiles con buenos lazos con los líderes ganaderos, industriales y sociales del país. 

Se produce en esta etapa una serie de malentendidos, entre los militares y los oligarcas.  Los militares creen que deben ser queridos por los oligarcas, pues han derrotado a la guerrilla y sojuzgado a la izquierda, permitiendo a la oligarquía mantener sus privilegios.  La oligarquía piensa diferente.  Invoca frecuentemente un ejemplo: “Si se nos incendia la casa, llamamos a los bomberos. Cuando apagan el fuego, quedamos profundamente agradecidos, pero no los invitamos a vivir en nuestra casa.”  Así estaban agradecidos por la derrota de la guerrilla, pero no querían que los militares quedaran en el gobierno. 

La oligarquía entiende, o muchos oligarcas entienden, que la dictadura militar no sirve a sus intereses de largo plazo, que sólo la democracia liberal, con su respeto al proceso legal y al derecho a la propiedad puede garantizar su patrimonio en el que basa su poder.  

Esto crea permanentes roces entre una oligarquía con prejuicios de clase, especialmente contra el ejército que era el arma dominante y de una extracción social más bajar que las otras. Los militares con aspiraciones de reposicionamiento social desean ocupar lugares tradicionalmente reservados a las clases privilegiadas: Las señoras de los coroneles que insistían en ser invitadas a los desfiles de modas del Club de Golf son un ejemplo tragicómico. 

De esta manera se crea un modo de funcionamiento del país:  El poder se concentra  en los militares y los oligarcas mantienen su prestigio ante los militares, ya que no sólo son más ricos, sino que también son más educados y tienen más “mundo”.  Los militares recurren a las clases privilegiadas en busca de ideas y de una interpretación del mundo.  

Por otra parte dentro de este funcionamiento del poder, todos los demás sectores relacionados con la izquierda, como son los intelectuales, estudiantes y sindicalistas quedan totalmente excluidos.  No sólo en la parte formal, sino en los hechos, ya que su existencia ha quedado totalmente deslegitimada ante los ojos castrenses.  Los militares configuran una autarquía autista, donde solamente escuchan a la oligarquía. 

Todas las manifestaciones de repudio a la dictadura  ocurridas en el exterior, las protestas frente a las embajadas uruguayas, las cartas de reconocidos intelectuales, todo lo extranjero, pudo haber ayudado a que los opositores al régimen dentro del Uruguay se sintieran apoyados, pero ante los militares tuvo efecto nulo.  Lo único que del exterior que interesaba a los militares uruguayos era la opinión de la embajada de los Estados Unidos, que fue por lo menos complaciente con la dictadura hasta el gobierno del presidente Carter (3).  El otro actor, la Unión Soviética, jamás levantó la voz por la democracia o los derechos humanos, era despiadada pero coherente con sus principios anti liberales. 

Sin embargo, este equilibrio no es estable:  por las razones antes expuestas, la oligarquía prefiere una democracia liberal – si es posible con los partidos marxistas excluidos (4) - a la dictadura militar.  Particularmente cuando los perjuicios de la dictadura, la arbitrariedad del poder,  comienzan a exceder sus beneficios,  la derrota de la guerrilla. 

Y este hartazgo se manifiesta de múltiples formas, primariamente con los civiles cercanos al régimen:  El intendente de Montevideo, el doctor Rachetti, que quedó en su puesto luego del golpe, se ve sorprendido cuando sus vecinos de Carrasco manifiestan su repudio frente a su casa.  Cuando el ministro Tourreilles pide por radio auxilio desde su lancha en Punta del Este, las respuestas de sus consocios no son amables, parece que no a todos los lagartos les gustaba el régimen.  La Asociación Rural, que podrá ser conservadora y tal vez reaccionaria pero respeta el fair play, se disgusta con el gobierno militar cuando estos impiden que Ferreira Aldunate presente un toro a la exposición de El Prado. 

El punto de quiebre puede situarse en la preparación del plebiscito de 1980.  Es ahí cuando  surgen dos personajes que defienden en un debate televisado la opción democrática, un colorado, el Dr, Enrique Tarigo, el otro, blanco, el Dr. Eduardo Pons Echeverry.  

El Dr. Tarigo era un profesor universitario, de relevante actuación en la preparación y en la apertura democrática, pero sin quitarle méritos al Dr. Tarigo, creo interesante focalizar la ateción en el Dr. Pons,  que  era el presidente del Jockey Club y director del Banco Comercial, un oligarca por definición..  El Dr. Pons seguramente no fue el único democráta valiente, estoy seguro que en el mismo momento que él hablaba había otros tan demócratas como él padeciendo la cárcel, el exilio o debiendo callar en sus casas. Siendo el Dr. Pons representante de la oligarquía no fue a la cárcel ni al exilio, pudo hablar y lo hizo.     

Es a partir de ese debate que la ciudadanía comprende que existe una opción democrática a la dictadura vigente, y que hay personas dispuestas a luchar por ella.  Esta opción es la que da el triunfo a los sectores democráticos en el plebiscito de 1980, y que permite el desmantelamiento del régimen y la instauración de la democracia. 

Así fue como la oligarquía derrotó a la dictadura.

  

(1)     Hace poco tiempo el senador tupamaro Fernández Huidobro homenajeó  al ex  senador Enrique Erro, que cuando fue Ministro de Industrias del gobierno blanco tuvo como secretario al actual presidente Mujica. Las simpatías de los tupamaros por el ex senador Erro quedan demostradas, la inversa es altamente plausible.  El diputado Gutiérrez Ruiz, asesinado en Buenos Aires, se encargaba de vender las barras de oro robadas por los tupamaros tal como lo reconoció valientemente su hijo.

(2)     Las simpatías por la izquierda que tenía el general Alvarez es un tema tabú para la izquierda.  Indudablemente, la responsabilidad de la izquierda por quienes se acercan a ella es un tema discutible.

(3)      Sospecho que la presión de la administración Carter por reestablecer la democracia fue importante y efectiva. Sin embargo, reconocer una influencia democratizadora del imperio es imposible para la historia oficial de la izquierda.

(4)     La exclusión de los partidos marxistas de las opciones democráticas es una acto  de coherencia conceptual, sin embargo, la experiencia dicta que es mejor tenerlos adentro que afuera del sistema.

 

 

-O-

 

domingo, 10 de octubre de 2010

El Partido Liberal infiltrado en el gobierno

Tal vez no lo recuerde nadie, pero el Partido Liberal sacó en las elecciones nacionales del 2000 unos 5.000 votos.  Una cifra mínima, una votación homeopática. Sin embargo, el secreto mejor guardado de la política nacional es que han ubicado a sus adeptos en puntos clave del aparato estatal que hoy está totalmente controlado por ellos.

 Esta infiltración rastrera es de larga data: Por ejemplo, es evidente que Benedetti era un infiltrado de los liberales.  Escribía poemas guisos y ridículos, de aburrido mal gusto, como para que la gente nunca más leyera  poesía izquierdista.  Así los liberales lograron dejar en el olvido poetas zurdos pero valiosos, como Idea Vilariño, y tal vez Juan Gelman.

 El caso de Bocca es evidente: es un reconocido liberal encubierto.  El sólo logró movilizar un ejército de maestras jubiladas, afiliadas al Partido Socialista, y fanáticas del ballet, que se plantaron frente al PIT CNT y les dijeron: ¡Ballet para todos, ya!

 El Partido Liberal no se acobarda por los proyectos internacionales más ambiciosos, como captar a los  hermanitos Castro, a uno para decir que el sistema cubano se fue al bombo, y al otro para despedir a medio millón de empleados públicos.

 Tampoco desprecia los operativos más modestos como efectivos:  La peluquera que le hace los claritos mal teñidos al dirigente de COFE, Joselo López, no puede ser menos que una liberal.

 El Partido Liberal hasta ha creado un partido fantasma, el Partido Comunista Revolucionario.  Su utilidad es asustar a los socialistas, comunistas, asambleístas y otros acomodados del régimen, y les dicen:  miren que si no obedecen las directivas liberales, llamamos a los muchachos del PCR y hacen la verdadera revolución y ustedes se quedan sin puestos para repartir. Si no me cree, miren la propuesta política que tienen:  http://pcr.org.uy/

 Sin embargo, el infiltrado liberal en la posición más alta es “M el P”  (es un agente tan secreto, que no se lo puede ni nombrar).  Está un poco descontrolado en su liberalismo principista,  tanto que algunos frenteamplistas están empezando a desconfiar sobre sus credenciales izquierdistas.  La directiva del Partido Liberal está planeando un operativo para que saque un par de decretos bastante zurdos para que los compañeros no desconfíen y mantenerlos engrupidos por unos añitos más. Recuerden: Decretos zurdos  pour la galerie.